El proyecto de campo de golf (situado en un entorno forestal y agrícola de los más valorados de la isla) abarca un área de 145 has., envolviendo al núcleo de Los Canarios y lindando al noroeste con el Espacio Protegido de Tamanca y al este con el Espacio Natural Protegido de Cumbre Vieja. Es conveniente recordar que el espacio que normalmente ocupa un campo de golf de 18 hoyos es de unas 60 has. lo que, para Tagoror, es una prueba más de que “el interés del campo de golf radica únicamente en la especulación urbanística que lleva aparejado”.
Además, el colectivo destaca que no existe ningún estudio real de los supuestos beneficios socioeconómicos que generaría para la población del municipio, y dejan constancia de que no existe porque dicho proyecto no genera beneficios para la población local. En cambio, serán los inversores quienes, a costa de un patrimonio de todos los fuencalenteros e hipotecando el desarrollo futuro de otros proyectos, se llevarán las ganancias.
Entre las múltiples repercusiones negativas del proyecto se señalan: el bloqueo a la tradicional ruta de los volcanes, el alto consumo de agua (un campo de golf de 18 hoyos requiere 382.000 metros cúbicos de agua al año) que podría elevar el precio del agua destinada a los cultivos de la costa, la contaminación del medio, especialmente del subsuelo por el uso de agroquímicos (fitosanitarios, herbicidas y fertilizantes) que pasarían a las aguas de la Fuente Santa…
Para Tagoror la apuesta por este tipo de proyectos turísticos, habida cuenta del enorme potencial paisajístico que tiene el municipio de Fuencaliente sólo pone de manifiesto la incapacidad y falta de imaginación de la clase política para generar empleos de calidad y bienestar social para el conjunto de los fuencalenteros.

